Trump quiere detener a siete millones de inmigrantes indocumentados, según The Washington Post Para lograrlo, el Departamento de Seguridad Nacional solicitó la colaboración del Servicio de Impuestos Internos (IRS, en inglés). Acceder a los datos tributarios de este sector de la población podría ayudar a localizarlos, detenerlos y deportarlos.
Según un informe reciente de The Washington Post, el expresidente Donald Trump busca detener y deportar a siete millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos.
Para lograrlo, el Departamento de Seguridad Nacional habría solicitado la colaboración del Servicio de Impuestos Internos (IRS) para acceder a datos tributarios de estas personas. Sin embargo, esta maniobra podría ser ilegal según las leyes tributarias estadounidenses.
Es un tema que genera mucha controversia y debate. ¿Qué opinas sobre esto? The Washington Post agregó en su reporte el viernes que el pedido fue rechazado por el IRS.
En un memo del Departamento de Seguridad Nacional (DHS en inglés) al que tuvo acceso se leía que ese departamento quería conectar los nombres de personas potencialmente indocumentadas con sus direcciones, números de teléfono y correos electrónicos en los registros del IRS.
El periódico agregó que funcionarios del IRS evalúan cómo apoyar a sus colegas migratorios sin violar las leyes tributarias. Una posibilidad que analizan, según The Washington Post, es que funcionarios del IRS revisen la información en sus sistemas sin darle acceso a empleados de DHS.
El diario resaltó que la nueva comisionada en funciones del IRS, Melanie Krause, expresó interés en evaluar cómo apoyar el pedido de DHS, de acuerdo con dos fuentes familiarizadas con el tema.
Sin la aprobación del Congreso, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reconstruido casi todos los aspectos principales del sistema de inmigración de Estados Unidos en los últimos poco más de tres años, reduciendo los niveles de entradas legales e ilegales; de refugiados y solicitantes de asilo; y de inmigrantes musulmanes y cristianos.
Ha buscado quitarle la ciudadanía a estadounidenses naturalizados y someter a los “dreamers”, criados en este país, a la deportación. Trató de disuadir los cruces fronterizos ilegales separando familias, logrando en el proceso traumatizar adolescentes, púberes y niños pequeños. De ser reelecto, es muy probable que
Trump siga intentando construir esa fortaleza estadounidense, hostil hacia los recién llegados. Este es un objetivo radicalmente contrario a los intereses a largo plazo de la nación y los puntos de vista y deseos de la mayoría de los estadounidenses.
Trump ha logrado en mayor medida cumplir con el mensaje antiinmigración que impulsó su victoria en 2016 y que sigue animando a gran parte de su base electoral. Solo se ha construido una fracción mínima de su muro fronterizo, por el que México no ha pagado nada,
pero el impulso de su visión nativista se ha arraigado en cientos de cambios en las reglas y políticas que han cerrado casi por completo las puertas de Estados Unidos. En el proceso, ha atrofiado el rol tradicional del país de ser un rayo de luz para las personas que buscan huir de la tiranía y un camino al éxito a través del trabajo duro.